Primer Paso: superado.

Noche de amigos, un cumpleaños, unos sabrosos matambres acompañados por unas buenas y ricas Quilmes coronan la noche. Allí nace la idea aportada por Colocha, entre otros, de hacer un equipo para competir en el Torneo de ex – alumnos del Esquiú, ese colegio que nos dejó y nos marcó tanto.
“Bueno gente, empecemos a movernos así nos metemos en esta primer torneo del 2008”, decía Muna entre copas, amigos y carnes. Todos afirmaron y el actual cuatro de Playmobil se puso el equipo al hombro y movió contactos para comunicarse con el Pocho Armellín, uno de los organizadores. Luego de luchar y luchar contra la corriente el equipo, en ese momento sin nombre, desistió la posibilidad de asistir al torneo por falta de quórum y jugadores.
Luego de unos meses sin novedades acerca de esta propuesta para estas promesas juveniles, Joaquín Carrera alias Caco envió un mail del que se rescatan los siguientes fragmentos:
Bueno muchachos. ¡El torneo de ex-alumnos se aproxima y hay que empezar a ponerse en campaña! Tendríamos que poner todos algo desde ahora para que podamos jugar entre amigos. ¡Pero fundamentalmente para ganar!
Los que estarían dispuestos a jugar son: Verne, Muna, Pato, Colocha, Caco, Chiri, Alejo, Diegote y Razze.
MATAR O MORIR, se llama el equipo. ¡Y tendremos que hacer honor al nombre o dejamos todo todos o morimos! ¡Es así, asique muchachos es la hora de comprometerse!
Ese mail fue un punto clave en la creación de este equipo y generó interesantes declaraciones:
“Es como volver después de seis años por Europa, luego de pasar por un club en la 3º de México, desaparecer un tiempo por el futbol de las Antillas Holandesas y estar de vuelta en el equipo donde nací. ¡Buenísima la idea che!”, fueron las declaraciones del actual delantero de área de Playmobil F.C tras la propuesta ofrecida por la comisión directiva. Luego de años buscándolo por lugares y países exóticos finalmente el 11, Chiri, acordó con el equipo para vestir la camiseta naranja.
Otro jugador imprescindible, Diegote, tuvo una historia similar: “Quería decirles que a pesar de todas las ofertas que me llegan del exterior voy a hacer un esfuerzo muy grande para volver al club de mis amores donde empecé allá por el 95 a jugar a la pelota que, gracias a dios, me llevo lejos. Acepto la oferta y van a poder contar con un lateral de jerarquía, mucha entrega en la mitad de cancha y despliegue por todo el mediocampo; muy metedor con mucho ida y vuelta por toda la banda derecha. Espero que todos sientan los colores como los siento yo y cuenten conmigo guachos”.

Nacimiento del verdadero nombre del equipo

El verdadero nombre se generaría, sin intención, cuando se reunieron en la casa del cacique Carrera para discutir temas tácticos y generales de lo que se plasmarían en la cancha, disfrutando de un buen asado. Lo que ellos no sabían era que ese “Matar o morir” terminaría siendo el lema del equipo y no el nombre como tenían pensado.
Tras disfrutar del asado ya estaban definidos los siguientes temas: camiseta, posiciones, números y posibles variantes. En ese momento el aguerrido número tres, Alejo Cid, se sacó el buzo y mostró orgulloso una remera celeste con una estampa en blanco que mostraba lo que sería el escudo del equipo: la cara de un Playmobil. A partir de allí, esa remera marcaría un antes y un después en la vida de este equipo, aportándole nada más y nada menos que un nombre, una identidad, un respeto dentro y fuera de la cancha.El domingo 25 de agosto a las 11 de la mañana comienza la caravana en dos autos hacia el campo del Esquiu donde Playmobil F.C disputa su primer partido ante Sochahum Alo. El encuentro de siete de los nueve jugadores del equipo dentro del campo de juego formando un círculo dio comienzo a la pequeña charla técnica de aliento. El pitido del cómico y divertido árbitro dio el pie para que la historia de los muñecos empiece a dar que hablar en este torneo.

Posibles refuerzos

Se hablaron de muchas incorporaciones al equipo como las de Axel Garbers y el Latigo Di Nucci. Pero ellos decidieron continuar en Fernet, el club en el que militan hace dos años y en el cual les va realmente bien. Se frustró el pase del Burrito Ortega ya que la Lepra Mendocina le ofrecía más dinero y privilegios que Playmobil no podía darle. Y a último momento cuando ya estaba todo cerrado para la incorporación del indiecito Solari para vestir la 18 vacante del equipo, como ya se sabe, San Lorenzo de la mano de Tinelli y su grupo empresario le aportaron mucho más dinero y primas. Estos últimos dos jugadores saben que podrán tener plata pero la verdad, lo que hubieran vivido en el equipo de los muñecos es realmente algo que no se puede escribir con palabras o si: compañerismo, amistad y diversión.